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09.02.2017

 

Como computóloga, siempre me vi interesada en aprender más lenguajes de programación, me centré en aprender el alcance de cada uno de ellos y en buscar problemas complejos que sólo la capacidad de cómputo de una máquina fuera capaz de resolver. Fue así que incursioné en la Inteligencia Artificial (IA), una disciplina que busca que las computadoras resuelvan problemas altamente complejos inspirándose en la forma que los seres vivos resuelven los suyos.

Las soluciones que diseñé, si bien eran correctas, no dejaban de ser para un círculo de expertos con la misma formación dura como la mía, que entre varias cosas incluía muchas matemáticas y programación. Grupos de expertos como yo, encontrábamos soluciones que tenían gran aplicación no sólo en la vida académica, también en la industria, pero resultaba difícil que la gente pudiera entender el impacto y más aún, ver el beneficio de estas herramientas, cuando todo lo que resultaba eran números y no había otra manera de interactuar con nuestra solución si no estaban los lenguajes de programación de por medio.

En últimos tiempos, los avances en las distintas ramas de la IA han sido notorios. En las ramas relacionadas a las neurociencias y la cognición, se sigue avanzando en la meta de materializar al mecanismo con las capacidades de la mente humana. Es ahí donde radica el la computación cognitiva,  que en palabras del pionero de la IA Allen Newell1

“buscamos un mecanismo para todas las capacidades cognitivas”.

Según John B. Caroll2,  estas capacidades o habilidades incluyen el dominio del lenguaje , la percepción visual así como la abstracción del pensamiento y la memoria por mencionar algunas.

Como lo mencionan Dharmendra et al3. el impacto de las soluciones cognitivas llevará a revolucionar la arquitectura de las computadoras, cambiará los paradigmas de la programación y seremos capaces de  integrar y  analizar grandes volúmenes de información.

Esta información será  procesada tal cual lo hacen los humanos, entendiendo contextos y el lenguaje lo que posibilita la generación de relaciones de conceptos y respuestas en lenguaje natural que es la forma en la que nos comunicamos los seres humanos.

Con la computación cognitiva, las soluciones de gran impacto a grandes problemas no serán exclusivas de los computólogos y/o expertos en IA , sino  que estarán al alcance de cualquier ser humano que decida potenciar su conocimiento con una herramienta que le ayude a procesar los datos e interactúe con él. La interacción entre ser humano y computadora será tan natural, que el usuario formulará una pregunta como si se dirigiera a otra persona y la respuesta se dará como si la contestara otro ser humano. 

Todo esto no sólo mejorará la relación entre nosotros y las computadoras, si no que se pondrá a disposición de los seres humanos una poderosa herramienta para la toma de decisiones, basadas en la experiencia que reflejan los datos procesados por las soluciones cognitivas.

 

FUENTES:


[1] Newell A., “Precis of Unified theories of cognition”, Behavioral and Brain Sciences, 15(3), pp. 425–437, 1992.

[2] Carrol, J.B. Human cognitive abilites a survey of factor-analytic studies. Cambridge

University Press.  145- 364, 1993.

[3] Dharmendra S. M. et al., “Unite neuroscience, supercomputing, and nanotechnology to discover, demonstrate, and deliver the brain’s core algorithms”. Communications of the ACM,2011.

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